Acceso rápido
       Categorías de artículos
       Últimos artículos
       Artículos más leídos
       Artículos más valorados
Autor:  Antxón Sarasqueta  (antxon@sarasqueta.com)
Fecha:  Martes 03 de febrero de 2009
Categorías:  
El estímulo que crea depresión

A medida que aumentan las medidas de estímulo, aumenta la depresión. El optimismo de Zapatero crea el efecto contrario en los ciudadanos.

Bajo la etiqueta de “medidas de estímulo” los gobiernos se han lanzado a una vorágine intervencionista. ¿El resultado? Aumenta la depresión, económica y psiquica.

Se sigue destruyendo empleo, cae el consumo, prosigue el cierre de empresas, y aumenta la deuda y el déficit. Todo a modo de record guinness. Solo uno de cada diez españoles dice que dentro de un año esto mejorará, según el último sondeo del CIS.

No estimula lo que desincentiva, la falta de confianza y credibilidad, la inseguridad, lo que es opaco y se oculta a los ciudadanos, lo que resulta arbitrario, lo que no es competitivo y sí ineficiente. Y todo esto forma parte de las llamadas medidas de estímulo. Etiqueta diseñada para vender lo invendible: que el dinero de los contribuyentes salve a los gobiernos y empresas que han fracasado en su gestión, son corruptos, y/o se aprovechan de la situación para consolidar su poder a costa de los ciudadanos.

Estamos ante un caso típico del mensaje que produce el efecto contrario porque falsea la realidad, con la que choca. Es facil recordar, porque está reciente, las masivas inyecciones de dinero de los bancos centrales a la vuelta del pasado verano, en busca de “generar confianza”. El efecto que producían era el opuesto, los mercados aceleraban su caída.

Zapatero ha sido el presidente del Gobierno que más optimismo ha vendido desde que en 2004 llegó al poder, y nunca un presidente ha creado tanto pesimismo en la opinión pública. Ha batido el record en la pérdida de confianza en los treinta años de la actual democracia. Más de cincuenta puntos.

Datos estadísticos que no contradicen el hecho de que haya vuelto a ganar las elecciones en 2008, porque son otros muchos factores los que juegan en la contienda electoral. La actitud y el comportamiento humano responde a numerosas variables y no contradice los hechos.

Por ejemplo, es el propio Zapatero quien dice que el pesimismo no crea empleo para vender la idea de que el optimismo sí lo crea, y sin embargo ha destruido un millón de parados en solo un año. ¿Le van a dejar de votar por ello? Muchos no. No lo han hecho. Felipe González llegó a seguir ganando elecciones con más del veinte por ciento de paro.

La lógica del populismo

Otro de los casos prácticos que revelan como las “medidas de estímulo” no crean estímulo lo reveló el propio Zapatero este fin de semana. Cuando aprovechó el mensaje radiado del sábado de Obama, para insistir en un mensaje de pretendida dureza con los banqueros, con los que se reunía ayer en Moncloa.

Obama dijo el sábado que había que ser duros con los banqueros, para que el dinero llegara a los ciudadanos, y Zapatero hizo lo mismo al día siguiente en un mitin en Galicia. ¿Para qué? Para rentabilizar su gestión de la crisis: si no llega el dinero a los ciudadanos la culpa es de los bancos, y si llega es gracias a Zapatero.

Después de haber puesto a disposición de los banqueros miles de millones de euros del contribuyente, con total opacidad. Esta es la lógica del populismo, en la que el principio de la democracia, para el pueblo y por el pueblo, es sustituido por el de todos para el poder a costa del pueblo.

Todos sabemos que para motivar y estimular hay que liberar energías y generar incentivos que despierten el interés, la confianza y el afán. Todo lo contrario de lo que están haciendo los gobiernos. Zapatero no está solo, pero es el más avanzado de esa clase.

Artículo de Antxón Sarasqueta publicado en La Gaceta de los Negocios el 3-2-2009
Comenta este artículo
(Los comentarios son moderados por el administrador de la web)
Buscador de Artículos

Buscar
Glosario
Buscar
Artículos  RSS
Acceso usuarios
Usuario:
Contraseña: