Acceso rápido
       Categorías de artículos
       Últimos artículos
       Artículos más leídos
       Artículos más valorados
Autor:  Antxón Sarasqueta  (antxon@sarasqueta.com)
Fecha:  Jueves 27 de septiembre de 2007
Categorías:  
España, laboratorio radical

El final de la legislatura del Gobierno Zapatero en España es la experimentación del laboratorio radical, en el que se mezclan todas las sustancias explosivas para hacer volar el sistema constitucional español de 1978.

La campaña contra el Rey y la Monarquía es parte del diseño de la izquierda radical y de los nacionalistas contra el sistema constitucional de 1978.

Durante los últimos cinco años -desde 2002- me han preguntado en muchas ocasiones quién y como había trazado este proyecto radical para España, como si en el siglo XXI fuese necesario tener un punto fijo y visible. Esa visión pertenece a otra época. La era de la globalización es un sistema de redes en la que hay muchos puntos fijos que sincronizan su actuación sin necesidad de dejar huella (visible). Lo que cuenta, porque es lo verificable, son los hechos y la información cierta, visibles o no.

En España se ha estudiado poco el mundo radical, que engloba a muchos partidos y grupos sociales que son diferentes y hasta contrapuestos, y que funcionan a nivel nacional e internacional, pero siempre contra un mismo sistema: la democracia liberal. Por eso se llaman antisistema.

Nadie ha visto nunca que los antisistema cargen contra los sistemas populistas y totalitarios. Atacan al Gobierno laborista inglés por defender la democracia liberal y ser atlantista, y por la misma razón, atacan a Sarkozy, o Aznar -cuando gobernaba. Pero al que no le atacan los radicales es a Zapatero. Porque gobierna con ellos.

Antisitema y balcanización

Es el lider de la izquierda radical en España que rompe la vía socialdemocráta del PSOE, y rompe el pacto de populares y socialistas en el País Vasco contra el nacionalismo y contra ETA. Hoy es el PSOE el que gobierna con quienes piden la independencia, atacan a la Monarquía, defienden la república, y negocia con ETA asumiendo la doctrina del diálogo con los terroristas.

Con el Gobierno de Zapatero no hay una institución ni grupo social que integren los valores constitucionales que no haya sido “tocado”. Hizo del Pacto del Tinell una guía anti-PP para romper todo los consensos y pactos de Estado; ha hecho del laicismo una guerra contra la Iglesia católica que profesan la mayoría de los españoles; ha tratado de debilitar al máximo la institución familiar situándola en la cola europea de los que menos apoyo reciben del Estado; ha atacado hasta límites inmorales a las víctimas del terrorismo; y ha roto el modelo de Estado haciendo de las autonomías, naciones (Estatuto de Cataluña).

Zapatero no ha defendido los valores que sustentan la Constitución de 1978, porque el modelo radical es un sistema de contravalores, en lo ideológico, religioso y cultural. Lo que se está visualizando en los ataques a la Monarquía, a la bandera de España, y a los símbolos nacionales, no es más que la consecuencia de un proceso iniciado hace tiempo. Quienes pensaban que el mensaje anti-PP era solo contra el PP se equivocaban entonces y ahora. Siempre ha formado parte de una estrategia contra el sistema, porque los populares son el único obstáculo firme, y si destruyen al PP acaban con el sistema.

España es un laboratorio radical porque reune las mejores condiciones para sus propósitos expansivos. Es un referente de primera. Si los radicales ganan habrán logrado que gane la ruptura frente al reformismo liberal, que es el modelo que quieren destruir. “Otra España es posible”, dijo el PSOE en las elecciones, en alusión explícita al eslogan radical “Otro sistema es posible”. Habrán destruido el reformismo de la Transición democrática de mayor éxito en el mundo, y del gobierno liberal reformista de mayor éxito -incluida la lucha antiterrorista (2003). El éxito radical tendría lugar dentro de una potencia de la UE y de la OTAN, algo que no han conseguido nunca. Se frotan las manos. Desde los iraníes a los peones de ERC. Darían un golpe a la democracia occidental.

La España balcanizada y radical de Zapatero sería un hecho.

[Tres días después de publicarse este artículo el presidente del gobierno autonómico vasco, líder nacionalista del PNV, Juan José Ibarretxe, anunció formalmente la convocatoria de un referendum -ilegal en la Constitución española- para separarse de España y romper así su modelo de Estado y su actual régimen democrático de Monarquía Parlamentaria]

Artículo de Antxón Sarasqueta publicado en La Gaceta de los Negocios el 25-9-2007
Comenta este artículo
(Los comentarios son moderados por el administrador de la web)
Buscador de Artículos

Buscar
Glosario
Buscar
Artículos  RSS
Acceso usuarios
Usuario:
Contraseña: