Desestabilizar la democracia desde dentro y atacarla desde fuera, son movimientos de una misma estrategia que une a las fuerzas totalitarias de la izquierda radical, terroristas, anti-sistema, integristas islamistas, y nacionalistas.
La
democracia liberal tiene que enfrentarse a los terroristas, a los Estados que utilizan el terrorismo como arma de ataque, y a quienes pactan y están dispuestos a pactar con los terroristas.
“Toda la sociedad democrática tiene que movilizarse para combatir el proceso de corrupción a que da lugar el terrorismo, una vez que logra penetrar en el sistema y pone en riesgo el propio modelo de sociedad, el Estado, y su prosperidad”, dice
Antxón Sarasqueta, que ha estudiado este fenómeno durante más de 30 años y lo ha conocido de cerca.
Sarasqueta en el chat de Terra:
“El objetivo del terrorismo es debilitar la democracia”
Algunos de los recientes artículos de
Antxón Sarasqueta:
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José Luís Rodriguez
Zapatero es el único líder de una democracia de la
OTAN, que figura entre las diez primeras economías del mundo, que ha abierto una batalla ideológica de signo antiliberal, antiamericano, antisemita, anticatólica, y antisistema