Acceso rápido
       Categorías de artículos
       Últimos artículos
       Artículos más leídos
       Artículos más valorados
Autor:  Antxón Sarasqueta  (antxon@sarasqueta.com)
Categorías:  
LA POTENCIA DEL CAMBIO DEPENDE DE LOS CONTENIDOS DE COMUNICACIÓN

Más de seis departamentos internos de un burocratizado ministerio intervinieron en el proceso de puesta en marcha e implantación del proyecto Aldea Digital, que supuso no un cambio cualquiera, sino una auténtica revolución. Antes de un año se extendía a 2.500 escuelas, impulsado por la propia demanda de funcionarios, profesores y familias. El modelo de comunicación que desarrolla el “efecto despegue” funcionó.


La aplicación de este modelo consiste en hacer de los contenidos el núcleo del proceso, tal y como lo hizo en ese –y otros casos- Multimedia Capital. La investigación de las condiciones, las ideas innovadoras, los nuevos lenguajes interactivos, y los sistemas y aplicaciones, deben conjugarse y formar parte de esos contenidos. En el caso de Aldea Digital, se comprobó en los estudios previos hasta que punto se aceleraba la demanda en las poblaciones rurales por las nuevas tecnologías, se estudió como no existe globalización ni progreso persistiendo la periferia, se analizaron otros proyectos internacionales, las tendencias dominantes del futuro que impregnarían a la sociedad –lo estaban haciendo ya-, así como los nuevos sistemas y aplicaciones tecnológicas que se podían utilizar en el proyecto.

Un proyecto con contenidos poderosos hace irreversible el proceso. Todas las partes directamente implicadas entienden el mensaje, y en lugar de enfrentarse se suman al mismo y contribuyen positivamente. Valoran sus beneficios y comprenden que cualquier otra alternativa es peor. Por ejemplo, en este caso fueron los profesores los que dieron cursos de formación con antelación a la puesta en marcha del proyecto, y ellos mismos estaban entusiasmados de las nuevas posibilidades que se les abría. Los funcionarios dispusieron de nuevas partidas presupuestarias. Las empresas privadas que colaboraron comprendieron que además del interés publicitario tenían la oportunidad de asociar sus marcas y productos a un proyecto de progreso educativo y social claramente visible. ¿Hay algo más poderoso que un niño de 11 años y de unos jóvenes profesores que hasta ese momento estaban aislados y sin teléfono en la escuela, contando en todos los medios de comunicación, cómo se han convertido en una escuela del ciberespacio igual a las que se pueden encontrar en California? ¿Hay algo más poderoso que ver cómo esos beneficiarios de la escuela pública enumeran hasta una veintena de nuevas iniciativas desarrolladas por ellos mismos en los primeros quince días de iniciarse el proyecto?

Un proyecto son contenidos de comunicación y de su valor depende que supere las resistencia al cambio que puedan originarse, y en definitiva su éxito o fracaso. Los resultados así lo demostraron también en este caso.

Cerrar y abrir la ventana tres >>> 3

Otros casos

Comenta este artículo
(Los comentarios son moderados por el administrador de la web)
Buscador de Artículos

Buscar
Glosario
Buscar
Artículos  RSS
Acceso usuarios
Usuario:
Contraseña: